25 de junio de 2013

Ahab

Entraste a mi cuerpo  inesperadamente,
Me hiciste sudar y hasta creerme viva,
Cambiaste en mi los hábitos,
Esos que construí en soledad (cuando me creía muerta).

Me levantaste entre versos
Y con las armonías de tu figura
rompiste la sombría marcha de mis palabras.

Un abrazo,
De despedida, de bienvenida,
Un simple abrazo bastó
Para hacerme dormir.

Curaste de mi la plañidez
Con el suave pistilo de tu boca,
Y como en una quimera
me ayudaste a volar

Me ragalaste un puñado de hojas claras
Y con tu mano sobre la mía
Volví a escribir.

Un abrazo,
De despedida, de bienvenida,
Un simple abrazo bastó

Para hacerme vivir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario