19 de abril de 2013

Yo tuve un amigo


Yo tuve un amigo,
Uno al que en algún momento quise como se quiere a un amante,
Luego lo quise más.

Yo tuve un amigo,
De los que se encuentran casi extintos,
Más mío que un hermano,
Compartíamos palabras, horas, cigarros y café,
Nos entretejíamos entre canciones, poemas, risas y cereal.

Hasta hace poco,
Yo tuve un amigo,
Uno que dejó morir a su alma,
Que olvidó cómo se respira en este mundo
Y que dejó que el hambre de la perfección
Le carcomiera sus defectos.
Esos defectos que le daban nombre,
Que le daban luz,
Que lo mantenían libre
Defectos de la carne y el placer.

Por Dios,
Que yo tuve un amigo,
Amigo de muchos,
Amigo de pocos,
Amigo de lágrimas y muerte,
Amigo de lágrimas y vida.

Yo tuve un amigo,
Al que extrañaría menos,
Si se hubiera escapado de esta vida,
Si hubiera volado a otro rumbo,
Si no le hubiera vendido su alma al diablo,
A la decencia,
 A la desfachatez,
A la posesión,
Al olvido.

Yo tuve un amigo,
Que necesita convencerse de que sigue vivo,
Que canjeó su vida por la de un extraño,
En un inexplicable afán de ponerse los zapatos de su padre.

Les juro,
Yo tuve un amigo,
Y si alguno lo llegara a encontrar,
Díganle,
Que el café, los cigarros y la guitarra,
Lo esperan,
Porque yo sé,
Que hace un tiempo,
Yo tuve un amigo.

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