La puerta me
interroga,
Se cierra
frente a mí,
Aprisionándome,
Juzgándome con
esa mirada,
Muy diferente
a cuando fue testigo de una pasión real.
Absorta,
Divago entre
las últimas letras palpadas,
Sublimar esta
vez no me rescató,
Aún quedan
palabras amotinadas entre mis dientes.
Más triste
que ayer,
Continúo esperando
que me adivinés,
Que un haz
de luz demarque el camino que te trae a mí,
A esta
irracional postura,
A esta
absurda intención,
Continúo
esperando que te enterés,
Que me leás,
No sólo en
lo que escribo,
Sino en cada palabra que callo.
Porque por
cada palabra que callo,
Una disparatada
sensación de ahogo me ataja,
Cada palabra
que callo,
Es un manojo
de tristeza empoderándose,
Remojándome,
Cambiándome,
Aniquilándome.
Por eso,
Continúo esperando
a que,
De pronto,
Me conozcás y así adivinés mis
palabras,
Esas que
incluso digo,
Cuando callo.
Pues bien Naty, inspiras.
ResponderEliminarCreo que por ahí yo tenía un blog también. A desempolvar palabras.
Excelente!!!... no puedo esperar para leerlo!! :)
ResponderEliminar