Se me disipa
la fragancia,
Esa que cargabas
aquella vez,
Cuando me
observabas dormida,
Acariciándome
el rostro,
Y súbitamente
me besaste
Convencido, quizá,
De mi ausencia.
De mi ausencia.
Trato de
imaginar
El litoral
de tu cuerpo,
Pero mis
manos ya extrañan esas comisuras,
Y a mi boca
se le ha prohibido invocarte.
Libero
inconscientemente palabras al vacío,
Simulando
que lográs oírlas,
Ansiando que
este pensamiento carcoma los muros
Para que
cada vocablo llegue hasta vos.
Ahí,
Comienza la manía,
Ahí,
Comienza la manía,
La implacable
necedad de saber,
De resguardar
al alma en preguntas.
Pensás en
mí?
En aquel
encuentro,
En la
necesidad de tocarnos,
De abrazarnos,
De dibujarnos
palabras en esta realidad.
Pensás en aquellos
días?
En las
risas,
Las discusiones,
Los arrebatos
de pasión,
Los desbordes
de cariño.
En tus manos
en mi espalda.
Y mi corazón
en tu pecho.
Pensás?
No hay comentarios:
Publicar un comentario