15 de agosto de 2012

A propósito de las madres

Hay quienes han tenido la dicha de tener una madre, hay otros, más afortunados aún, que han logrado tener más de una. Hay de los que las encuentran en su camino, apareciéndose como una extraña que termina penetrándoles la piel, volviéndose pieza fundamental del rompecabezas de su vida.
Una madre, no es, en lo más mínimo, una condición que se limita al acto de parir. Una madre, es aquella que te envuelve, te arropa, te abriga cada vez que sentís frío y más allá, te enseña, así como ella aprendió, a buscar nuevas formas de abrigo.
Una madre es una amiga, una compañera, una cómplice, una "vieja necia", una mediadora, una alcahueta, un "freno de mano", un abrazo fuerte, un abrazo tierno, comida para el alma, es amor, felicidad, tristeza, enojo, prudencia, locura, es fuente de vida, formadora de sueños, aniquiladora de otros, es principio y a veces es fin. Ante todo, una madre es una mujer, con deseos, sueños, metas, virtudes, defectos... humana que llaman.
He tenido la fortuna de haber encontrado a muchas madres a lo largo de mi camino, madres de otros, madres mías. Todas diferentes, todas maravillosas. Mujeres hábiles, fuertes, decididas, amorosas, inteligentes, soñadoras, con alas grandes de plumas multicolores.
Tuve una madre, una que ya no está, una que extraño en repetidas ocasiones, una que siento cerca cuando leo, cuando río, cuando lloro, cuando soy yo, cuando visito lugares que en algún momento frecuentamos. Mi formadora, la pintora de mis alas, la que el tiempo no le alcanzó para enseñarme a volar y sin embargo, me dejó un manual de instrucciones. Una madre a la que amé, amo y probablemente siga amando hasta desvanecerme en el alba, para que en un soplido me tome de la mano y me lleve con ella.
Tengo una madre, una que decidió darme vida, con la que he conocido sobre fuerza, independencia, tolerancia, integridad, empuje, orden, felicidad, tristeza, coraje, talento; una mujer que ha sido clave en la formación de mi carácter, de la que he aprendido más de lo que ella se imagina, más de lo que yo podría reconocer. Madre de armonías, melodías, canciones...
Asimismo, tengo otra madre, tan diferente a cualquier otra que se haya cruzado en mi camino, que me enseñó a reconocer la capacidad del ser humano para cambiar, que me mostró que una mamá es mucho más de lo que yo podría haber pensado. Mi amiga, consejera, cómplice, cuidadora, una mujer admirable, de fuerte convicción, clara en sus ideas, valiente, impetuosa, hábil con sus manos y abrazadora con el corazón.
Le agradezco profundamente a la vida por mis madres, por las que están y las que tuvieron que partir. Madres de papel o sangre, y también aquellas que tal vez venían de visita y mi corazón las guareció. Gracias mujeres, gracias mamás!!!!
                             FELIZ DÍA DE LAS MADRES!...

1 comentario:

  1. Muy buena la descripción de lo que significa ser madre, muchas mujeres deberían de leer o repasar lo que envuelve este proceso postparto. Mejor aún el extracto de las escencias derivadas de sus mamis! Me gustó! :)

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